viernes, 13 de noviembre de 2015

DON JUAN TENORIO




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     Hemos querido en nuestro centro recordar esta figura literaria conocida universalmente con una  adaptación del famoso diálogo del Acto IV en el que Don Juan y Doña Inés se declaran su amor. Nuestros actores  fueron Rodrigo Prior, de 1º ESO  y Antonina Androsenko, de 3º ESO . Los dos estuvieron muy convincentes en sus respectivos papeles, y ayudaron a dar a conocer al resto de sus compañeros esta pieza literaria que tradicionalmente se representa el 31 de octubre de cada año.

       Los alumnos y profesores que acudieron a la representación pudieron también escuchar la obertura de "Las bodas de Fígaro" y la pieza "Madamina, il catalogo è questo" de la ópera "Don Giovanni" de Mozart antes de la actuación de nuestros estupendos actores.
Doña Inés esperando la visita de Don Juan



Don Juan acude a la cita dispuesto a rendir a Doña Inés
Declaración de amor
Don Juan hechizando a Doña Inés



Doña Inés confesando su amor al seductor


Doña Inés rendida por completo a sus encantos



Declarando su amor al conquistador


Doña Inés recita su precioso parlamento


Nuestros actores felices en su unión
Gracias por vuestra participación
Agradeciendo los aplausos

!HA SIDO ESTUPENDO, SI SEÑOR!

lunes, 28 de septiembre de 2015

RELATO COOPERATIVO EN LA ESO



     

BREVE HISTORIA DE UN SEGUNDO


El pasado curso alumnos y alumnas del curso 3º A ESO reflejaron en un relato cooperativo titulado Breve historia de un segundo sus dotes literarias. Esperamos que sirva éste como  ejemplo de creación  y trabajo en común  para otros alumnos que también estén interesados en lograr algo semejante.

Este relato ha sido escrito a lo largo del curso 2014/15  por los alumnos de LCL de 3º A.    JAVIER   GUTIÉRREZ, SUSANA ORTEGA, JUAN PRIOR,  INÉS BARREDO, ROCÍO DE LA HERA Y PABLO DÍEZ.




{BREVE HISTORIA DE UN SEGUNDO}


El tiempo es algo misterioso. Igual que nos da la vida, nos la quita, y en cierto modo, podemos decir que siempre está presente en nuestras vidas, hagamos lo que hagamos.
Mi nombre es Jack, y soy, o mejor dicho, era un científico que siempre tuvo una gran curiosidad por el tiempo y su funcionamiento. Siempre quise saber si de alguna forma podríamos controlarlo, o manipularlo a nuestro gusto. Ahora que lo sé, deseo con todas mis fuerzas jamás haberlo averiguado.
Hace 4 años, a través de ondas electromagnéticas, encontré la forma de comunicarme con un ente, que era capaz de gobernar el propio tiempo. Lo bauticé como Crono, en honor al dios del tiempo griego, ya que ese “dios” nunca me dijo su nombre.
Gracias a su colaboración, y a muchos millones de dólares, conseguí crear un dispositivo que me permitía controlar el tiempo, ya fuese pausarlo, retrocederlo o avanzarlo.
Pensé que ese gran descubrimiento llevaría a la raza humana a una nueva era de esplendor, sin preguntas acerca del pasado, ni del futuro, con todo el tiempo a nuestra disposición. Poco después lo entendí. El control sobre el tiempo es una responsabilidad demasiado grande para los humanos, y la devastación que fuimos capaces de causar en nuestro planeta natal en tan solo 4 años fue legendaria.
El planeta que fue en el pasado nuestro verde y acogedor hogar se ha transformado en un erial desolado, un yermo sin ley donde los vestigios de la humanidad luchan por sobrevivir, y en el que la guerra, el hambre, la peste y la muerte cabalgan libremente, llevándose a su paso todas las vidas que encuentra.

Escrito por: JAVIER GUTIÉRREZ


CAPÍTULO 1


Mi historia comienza un caluroso día de verano paseando por el parque, mirando cómo jugaban los niños muy felices en los columpios. Me senté en un banco a la sombra para descansar y pude escuchar una pregunta muy curiosa que le realizó una hija a su madre:
- "Mamá, ¿cómo sería esto hace miles de años?"
Esa pregunta fue la que hizo que en mi cabeza sonase un "clic" y que quisiese averiguarlo por mi cuenta en vez de recurrir a los antiguos libros de historia, ya que pensaba que lo que contaban no era cierto y estaba convencido de ello.
Esa misma noche, me quedé hasta tarde trabajando en el laboratorio. De repente, por culpa de unas ondas electromagnéticas, me desmayé. En el rato que estuve inconsciente, tuve un sueño muy raro en el que un personaje un tanto extraño me comenzaba a enseñar cosas sobre el universo y nuestra civilización. Me quedé muy perplejo frente a todas las cosas en las que nos habíamos confundido y, puesto a que no me dijo cómo se llamaba o una forma de referirme a él, se me ocurrió ponerle de nombre Cronos, ya que había recorrido cada etapa del universo y podía retroceder en el tiempo, pararlo e incluso acelerarlo y eso me recordaba al Dios griego del tiempo. 
Desde esa noche puedo escucharlo cuando él quiere en mi cabeza y, en ocasiones, llega a ser muy molesto pero me revela cosas muy interesantes sobre cómo los humanos hemos llegado a este punto de nuestra evolución e, incluso, me ha comparado algunos objetos cotidianos como los que se usaban en la Prehistoria y la Edad Media, entre otras épocas. También me mostró algunas imágenes del estado de la zona en la que estaba al crearse la Tierra, es una vista asombrosa e inimaginable para cualquier persona normal...lo que no es mi caso.
Un día me dejó que viese unos planos de una máquina para poder viajar en el tiempo y resolver todas las discusiones que hay en el mundo por ese problema. Los dibujé y presenté el proyecto a mi empresa que, después de una larga exposición y de una serie de oportunas preguntas, aceptaron encantados poner a mi disposición todos los ingresos que necesitara y  un montón de obreros para  realizar mi proyecto a  corto plazo.

Escrito por: SUSANA  ORTEGA

Cuando cumplí 36, poco después de que se aprobara la construcción y el presupuesto, lo vi todo muy claro.
Cuando llegué a casa, después de haber recibido regalos y celebrado una fiesta muy placentera con amigos y compañeros de trabajo, recuerdo haberme sentado en mi sofá con una manzanilla. La tarta de cumpleaños estaba deliciosa, pero desgraciadamente no me había sentado bien. Durante un rato, concentré fijamente la mirada en el mapa estelar que había descolgado de la pared tras averiguar que la posición de varias estrellas era incorrecta. No me hacía gracia. Recuerdo que casi me caigo de la escalera colgando ese mapa, todo para volverlo a quitar. Tras terminar mi manzanilla, me arropé con una manta y me vino a la mente el sonido de un reloj. Al principio pensé que era el de la cocina pero a medida que pasaba el tiempo, el sonido se hacía cada vez más abrumador. Hasta que lo vi.
Tenía miedo. Era uno de los mejores descubrimientos de la historia del hombre, si llegaba a funcionar. Algo que nos haría una especie con inconmensurable poder. Pero, ¿y si no era así? Quería que todo saliera bien, pero en el fondo, sabía que la exposición del proyecto había sido solo una  ilusión, no pensamientos reales. Lo único que pensaban los altos directivos era en que tenían en su haber posibles millones, pero nunca se pararon a pensar en paradojas, en alteraciones del espacio-tiempo, nunca tomaron responsabilidad de lo que podía suceder.
¿Debía parar el proyecto? La verdad es que siempre pensé que Cronos era un regalo, tanto para la humanidad como para mí. Cada vez que contactaba conmigo parecía otra dimensión, moviendo mi mano automáticamente, visionando objetos a lo largo del tiempo, dándome el poder de construir un reloj a mi medida y, sin embargo, allí estaba, titubeante, dudando de mi capacidad para distinguir el mundo real de la “dimensión” de Crono.

Escrito por: JUAN PRIOR

Desperté confundido, breves flashes de la noche anterior llegaban a mi cabeza sin tener una idea clara acerca de ello. Me levanté y me dirigí hacia la cocina para hacerme un café y despejar mi mente, poco a poco volvía a tener consciencia sobre los hechos que me habían ocurrido.
Seguía dándole vueltas a mi mayor preocupación, “¿pararía el proyecto?” “¿Seguiría con él adelante?”. Me cepillé los dientes, me vestí de forma sencilla y me calcé unas playeras para ir a dar una vuelta y pensar todo con claridad. El primer sitio que se me ocurrió para encontrar algo de paz y tranquilidad fue la playa. Era un día nublado, por lo que poca gente acudiría. Tras una caminata de unos 23 minutos llegué y me senté en una duna para poder contemplar el mar en todo su esplendor.
¿Qué haría? Mi sexto sentido me decía que no jugara con el tiempo, es algo muy peligroso e inesperado, no sé lo que es capaz de hacer. Sé cómo funcionaría si lo tuviera en mi poder tal y como mi cabeza ha creado pero no sé lo que pasaría si se saliera de control, lo cual es bastante lógico porque el ser humano nunca antes ha podido controlar el tiempo. Mi lado científico y curioso me venció, siempre me puede. La codicia de tener el poder de algo tan grande a mi completa disposición fue algo magnífico, así que, sin perder más tiempo tomé un taxi con una sola dirección en mente, mi laboratorio.
Llegué y me organicé de manera que pudiera empezar a trabajar cuanto antes. Lo primero de todo era comenzar a construir las partes fundamentales y luego ir con las más innecesarias y rápidas. En  esos instantes me daba igual si estaba o no aprobada la construcción y presupuesto, solo quería ir rápido para terminar mi obra y ser alguien poderoso e importante teniendo el tiempo en mis manos………..

Pasaron días, quizá meses o semanas, algo más o algo menos, me daba igual el tiempo; era algo que cuando acabase mi proyecto podría manejar y ser temido y poderoso por ello, ser respetado, ser alguien.
Pero no todo sale como pensamos y hay giros inesperados, o puede que esperados pero que no queremos admitir.

                                                     CAPÍTULO 2                         


Pasé la mayor parte del tiempo de los dos últimos meses en mi laboratorio y cuando no estaba allí, me encontraba en algún puesto de comida rápida o en casa, solo para dormir unas horas y asearme. Se puede decir que no mantuve hábitos saludables esos 2 meses; se puede decir que se me fue la cabeza pero también se puede decir, como a mí me gusta decir, que estuve creando algo fantástico.
En esos 2 meses también tuve la compañía de Crono, él parecía feliz y yo estaba realmente interesado en tener el tiempo en mis manos. Todo iba bien para mí, o al menos eso creía, hasta que llegó ella. Con ella me refiero a la Doctora Alice Stamford, licenciada en no sé dónde. Espero que se note mi poco interés en su vida, solo sé de ella que de un día a otro se presentó en mi laboratorio diciendo que la habían asignado ser mi compañera de proyecto y que me ayudaría.
Tenía unos 28 años y había dedicado su vida al estudio del espacio y el tiempo. Yo protesté pero había estado tan absorto en mi mundo que al solicitar presupuestos y permisos para llevar a cabo mi preciado tesoro, el gobierno hizo todo tipo de trámites y me asignaron una ayudante. Al parecer, la única interesada y no cobarde para enfrentarse a todo tipo de consecuencias había sido ella.
Iba a mitad de proyecto cuando Alice empezó a trabajar junto a mí codo con codo. No la soportaba, todo lo criticaba y remodelaba, tenía que admitir que la forma en que ella pensaba las cosas y daba sus opiniones libremente me fascinaba, tenía argumentos para todo y esto era muy molesto. Me discutía todo. Ella aportaba ideas, que generalmente eran muy buenas pero mi orgullo no me dejaba aceptarlas, quería ser el mejor al menos en esto y no soportaría que una niñata viniera a cambiar mi proyecto.
-Alice: ¿sabes? Acepté esta oportunidad porque me pareció interesante y loco experimentar con el tiempo, ¿qué es la vida sin un poco de locura? Un total aburrimiento, por supuesto. Pero, ya llevamos semanas trabajando juntos, ¿qué tal si dejas tu orgullo y aceptas que tengo buenas ideas?
-Jack: ya te lo dije, no me interesa que vengan a molestarme mientras creo mi obra maestra y menos si tengo que soportar que alguien cambie mis expectativas e ideas acerca del proyecto. Es mí proyecto, yo decido cómo y  qué hacer.
-Alice: bien, sabes que aceleraríamos el proceso y con una mejor estructura, no voy a restregártelo por la cara, si te digo esto es porque me apasiona el tema y quiero que salga lo mejor posible, me da igual si luego dices que las ideas de mejoras son tuyas. Yo vivo por la ciencia no por el reconocimiento.
Y ahí me di cuenta de que todo estaba cambiando. Pasé de hacer esto por mi curiosidad científica a realizarlo por  reconocimiento y poder.
-Jack: incluiremos tus ideas solo por el buen funcionamiento del proyecto, pero no digo que tus ideas sean superiores a las mías.
-Alice: me estás dando la razón, aunque sea de manera indirecta... por si no te has dado cuenta.
-Jack: con lo cansina que eres no me extrañaría si acabas siendo la típica vieja amargada con gatos.
-Alice: con tu comportamiento insoportable morirás encerrado en el laboratorio dejando un olor espantoso.
A partir de ese día no nos llevamos mejor ni nada por el estilo pero al menos dejé mi orgullo de lado tratando de recuperar mi pasión por la ciencia. Teníamos discusiones absurdas de vez en cuando pero no pasábamos de eso, solo hacíamos nuestro trabajo con meta de progresar y ya.  Siempre que tenía oportunidad me molestaba, creo que ella trataba de tener una mejor relación, tenía esa estúpida idea de que para el mejor desarrollo del proyecto estaría bien tener algún tipo de amistad por muy mínima que fuera. Yo solo estaba ahí por el trabajo y no para hacer amigos… pero ella es una de esas personas  “sociables” y tiene amigos por todos sitios.  Se ve feliz y se nota a distancia que su única preocupación es la investigación  sin ámbito de lucro. Nada más.
Pasó  un tiempo indeterminado para mí debido a que no conseguía centrarme en nada. Varias veces Alice me despertó por las mañanas debido a que dormía en el laboratorio y, una vez construido mi objetivo,  pusimos en marcha todo a funcionar. Tuvimos varios intentos fallidos y varias pruebas  que no funcionaban pero no   nos dimos por vencidos ese día. Esa misma noche me visitó Cronos de nuevo.

Escrito por: INÉS BARREDO

CAPÍTULO 3



Cronos solía ser agradable en sus apariciones, se incorporaba a mis sueños sutilmente, como una sombra, y hablándome con una voz incorpórea, me hacía entender ciertas cosas que a la mayoría se le antojaban misteriosas. Sin embargo, en aquella ocasión fue diferente. Entró dentro de mí como una ráfaga de viento y apartó de golpe el humo de mis frágiles pensamientos nocturnos. De repente me llovieron acusaciones y gritos silenciosos que me desconcertaron.
Me desperté sobresaltado en el laboratorio y comencé a preguntarme qué era lo que estaba haciendo mal, algo no funcionaba si Cronos había reaccionado así, y no me gustaba nada.
Cuando Alice se despertó poco después, se preguntaba qué me pasaba, y aunque fue realmente pesada, yo insistí en que no ocurría nada y seguimos trabajando en nuestro proyecto. No quise contarle nada a Alice porque nadie sabía de la existencia de Cronos, (nunca quise que me tomaran por loco, así que había presentado la idea como una ocurrencia mía) pero continuaba dándole vueltas a la intervención de Cronos de aquella noche.

CAPÍTULO 4


Mi invento estuvo listo antes de lo previsto, sin dejarme tiempo para procesar la discusión con Cronos, y, aunque tenía un mal presentimiento, ya no podía echarme atrás.
Se trataba de un aparato rectangular del tamaño de un libro de texto, con muchos marcadores y agujas que indicaban el viento, la presión, el calor, la humedad, la hora y fecha y, por supuesto, la localización exacta. Así funcionaba, jugando con estas condiciones físicas y meteorológicas en intrincadas operaciones matemáticas que conseguían deshacer o acelerar a gusto propio los hilos del tiempo, que iban entrelazándose unos con otros dando lugar a los acontecimientos.
Llegó el momento de ponerlo en marcha, ajustamos las manecillas con el objetivo de ir dos años atrás, justo en el mismo lugar en el que estábamos. Apenas en una milésima de segundo, el lugar en el que nos encontrábamos cambió radicalmente, ya no estábamos en mi luminoso laboratorio, sino en una sala oscura y desconocida donde solo se podía vislumbrar una luz a lo lejos. Alice y yo avanzamos curiosos hacia la luz, preguntándonos si habría funcionado, o si había habido algún fallo, ya que parecía sospechoso que en solo dos años el lugar hubiera cambiado tanto.
Al llegar al lugar del que provenía la luz no nos cupo ninguna duda de que el aparato no había cumplido su función. Nos encontramos con extraños individuos de enorme cráneo y piel blanquecina, con ojos brillantes, que irradiaban inteligencia. Uno de ellos me llamó la atención especialmente, algo en él me resultaba familiar, me miraba fijamente… De repente, pareció darse cuenta, justo a la vez que yo. Se acercó corriendo:
-No debiste haber venido, intenté prevenirte
-¡¿C-Cronos?! ¿Qué…?
-No hay tiempo ahora, estás en peligro -giró su cabeza hacia Alice- Estáis. Ahora que habéis llegado aquí, ahora que sabéis la verdad de mi raza, no os dejarán marchar.
-¿Tu raza?
-Jack, los humanos habéis jugado a ser dioses desde el principio de vuestro tiempo, siempre os creísteis superiores al resto de las razas, habéis devastado territorios, extinguido especies y explotado recursos, por eso nosotros, los hijos de asura, queremos enseñaros una lección… Te lo confesaré, mi objetivo principal era traerte hacia nosotros, y que contigo condujeses a tu raza hasta la extinción; sin embargo… me he dado cuenta de que también hay humanos buenos, he podido descubrir bondad y amor en ti, aunque a simple vista solo tuvieras avaricia y ansias de poder
-Jack ¿Qué pasa? No entiendo nada. –Intervino Alice.
-¡Tenemos que irnos, mis hermanos nos están localizando!
-Alice, te lo explicaré todo luego, pero vámonos de aquí
Así que pusimos pies en polvorosa, con Cronos guiándonos. No sabíamos lo que nos esperaba.

Escrito por: ROCÍO DE LA HERA


CAPÍTULO  5


Avanzamos los tres hasta lo que parecía la puerta de la sala y nos abalanzamos sobre ella. Estaba cerrada. Intenté derribarla de una patada pero con mi estado físico en aquel momento tras haber estado meses trabajando día y noche fue imposible. Realmente me sentía bastante torpe. Entonces Alice lo intentó y la derribó a la primera. Pronto conseguimos alejarnos lo suficiente y ponernos a cubierto en el interior de una especie de contenedor un tanto amplio. Tras recuperar el aliento solté una sarta de preguntas sobre dónde estábamos y el porqué de la situación, cuya comprensión se escapaba de nuestras mentes:
-No es momento para preguntas. -me cortó Cronos fríamente- vuestra prioridad ahora es escapar de este futuro que lo único que conseguirá es la destrucción de tu raza.
-¿Pero por qué queréis erradicarnos? -repuso Alice- Ya sabemos que hemos causado un gran destrozo al planeta, con guerras en las que nos devastábamos unos a otros, ¡pero muchos nos esforzamos en que esto no se repita!
-No me parece muy justo que gente honrada muera por situaciones en las que no han tenido decisión alguna.-grité, pero me tapé la boca al instante recordando que nos estarían buscando.
Ya que insistes -Cronos nos miró a ambos a los ojos- en las últimas ocasiones en las que entré en tu mente estabas tan enfrascado con el proyecto y en que te explicara cómo completarlo que no llegaste a escuchar mis advertencias. Los hijos de asura llevamos observándoos mucho tiempo, desde el comienzo de las agrupaciones sedentarias en la prehistoria. Al principio creíamos que seríais fáciles de dominar por medio de religiones para que no os revolvierais, pero estas se fueron contaminando, creando pena, destrucción, muerte y exterminio tanto de muchas especies extintas como de vosotros mismos.
-¿Y la solución es matarnos a todos, en serio? – Objetó Alice nada más acabó de hablar Cronos.
-Tratamos de avisar a muchos de los vuestros, pero los tachaban de locos y acababan todos ejecutados o en centros siquiátricos- Respondió Cronos rápidamente – Jack ha sido el primero en llegar hasta este punto, pero ya es demasiado tarde.
-Si nos has dicho que huyamos es porque aún queda esperanza para la humanidad, ¿verdad? – Repuse yo, un poco abrumado por asimilar tanta información en poco tiempo
-¿No es posible el diálogo con los líderes mundiales? –Añadió Alice
-También lo intentamos, pero todos nuestros enviados acabaron muertos y diseccionados- . Comenzaba a mostrarse un poco molesto- quedamos pocos controlando las leyes que rigen el universo y no podemos permitirnos bajas, en vuestro mundo somos débiles pero aquí, en el nuevo Olimpo somos casi inmortales.
Sin que ninguno de los ocupantes del contenedor lo esperara aparecieron más seres como Cronos y nos apresaron.

Capítulo 6


Me desperté en el interior de una gran sala con Alice dormida sobre mi hombro. Probablemente nos durmieron para que no opusiéramos resistencia. Durante todo el tiempo que llevábamos en el Olimpo olvidé por completo nuestras discusiones en la investigación. Poco después aparecieron varios hijos de asura con Cronos. En esos momentos Alice despertó y los seres comenzaron a hablarnos.
-Bienvenidos humanos, tenéis el honor de presenciar el fin de vuestra era. Desgraciadamente después iréis vosotros a no ser que tengáis algo que decir en contra.
Alice y yo nos miramos; y les suplicamos que nos dieran otra oportunidad, no solo a nosotros, sino a toda la humanidad.
Pasadas lo que parecieron varias largas horas de debate, en el que justificábamos que la humanidad merecía piedad, accedieron pero consideraron oportunas ciertas condiciones. La primera era que ya ninguno de los 2 seríamos humanos nunca más, perteneceríamos a ellos como pago por las muertes de los suyos y la segunda, que deberíamos eliminar a aquellos que fomentaran la destrucción del medio ambiente o masacres y asesinatos, por toda la eternidad.
Es  mi fe en que alguna persona con capacidad de liderazgo lea esto y comprenda que el modelo actual de sociedad llevará a nuestra destrucción inminente.
Esta es nuestra historia. Esperamos que alguien tome cartas en el asunto.

Escrita  por: PABLO DÍEZ

martes, 4 de noviembre de 2014


PRIMER CONCURSO DE EPITAFIOS DEL GARCILASO DE LA VEGA.

    Coincidiendo con la celebración del Día de los Muertos, la Biblioteca del Garcilaso, con la inestimable colaboración de los alumnos del Departamento de Dibujo, organizó el Primer Concurso de Epitafios, para que los alumnos del centro demostraran su ingenio.
   
Los alumnos de dibujo expusieron sus trabajos en la biblioteca, la cual quedó oportunamente decorada para la ocasión.
    Esperamos volver a convocar el concurso el año que viene. 
    A continuación podemos ver los epitafios galardonados y una muestra de los preciosos trabajos de nuestros artistas.
   














miércoles, 8 de mayo de 2013

Entrega de premios del Concurso Literario, Fotografía Matemática, Ortografía, Gymkana de Ciencias y La Caixa





El viernes 26 de abril se entregaron en el salón de actos los premios a los diferentes ganadores de los concursos convocados por distintos departamentos de nuestro centro. Además de los alumnos galardonados, asistieron a la entrega de premios numerosos alumnos y profesores,así como un miembro del AMPA, en representación de la misma. 


Agradecemos a todos los participantes su presencia y su apoyo para continuar con estas actividades en años sucesivos, ya que contaron con gran  éxito entre nuestro alumnado.


En la página MIS CREACIONES podemos leer las obras ganadoras.